COMO YA ANUNCIAMOS ANTERIORMENTE EL PRÓXIMO DÍA 9 DE ABRIL EL MOVIMIENTO JUVENIL MERCEDARIO REALIZARÁ UNA FIESTA JOVEN PARA RECAUDAR FONDOS CON EL FIN DE QUE NUESTROS CHICOS Y CHICAS PUEDAN IR A LA EXCURSIÓN FINAL DE CURSO A VALENCIA.
HA HABIDO CAMBIOS EN SU ORGANIZACIÓN QUEDANDO DE LA SIGUIENTE MANERA
-DÍA 9 ABRIL
-LUGAR.- COLEGIO NTRA. SRA DE LA MERCED
-PRECIO ENTRADA 2 EUROS
-ACTUACIÓN DE DJ´NOYS Y MUCHAS SORPRESAS ENTRE ELLAS LA PARTICIPACIÓN DEL GRUPO DE BAILE DEL MJM
-HORARIO.- DE 18.30 A 22.30 HORAS.
LOS CAMBIOS HAN IDO DIRIGIDOS A QUE PUEDAN PARTICIPAR TODOS LOS NIÑOS DEL COLEGIO QUE QUIERAN DE TODAS LAS EDADES CON SUS PADRES.
HABRÁ BARRA CON PRECIOS POPULARES
NO DEJEIS DE COLABORAR CON NUESTROS MUCHACHOS YA QUE TIENEN UNA GRAN ILUSIÓN EN ESTE PROYECTO.
LAS ENTRADAS SE PUEDEN ADQUIRIR EN EL COLEGIO.
!OS ESPERAMOS!
lunes, 28 de marzo de 2016
RESURRECCIÓN DEL SEÑOR
Jesús ha Resucitado.
Se abre una nueva etapa en la vida, y los cristianos podemos sentirnos alegres. Jesús es el sentido de nuestras vidas, es el punto de arranque de toda iniciativa. Nosotros queremos seguir sus pasos, vivir unidos, sentir en nuestras vidas, el amor y el cariño de cristo Resucitado. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor. A m é n
ORACIÓN
Cristo resucitado, enséñanos tus llagas, que curen nuestras dudas y enciendan nuestras almas. Pedro y Juan, que corristeis con todas vuestras ansias, ¿qué visteis en la tumba, que estaba tan sellada? Vimos vacío inmenso, las losas ya quebradas, la muerte convertida en la dama del alba. Despojos encontrados, el sudario y la sábana fueron reliquias, signos de victorias anunciadas. Lo vimos en el lago, peces en abundancia, un pan de eucaristía, gran amor en el alma. "¿Me quieres más?". "Te quiero con todas mis entrañas. En eso del querer él es quien siempre gana. Dinos, tú, Magdalena, ¿qué pasó en la mañana, cómo le conociste, hortelano del alma? El pronunció mi nombre, quitó mis cataratas, todo resplandecía, hecho de amor un ascua. Viajeros de Emaús, ¿cómo era su palabra?, ¿cómo partía el pan, que era señal y marca? Era palabra viva, él se hacía palabra, y él mismo se partía en vivas rebanadas. Di, Tomás, ¿qué sentiste al penetrar sus llagas . y palpar con tus dedos la luz de sus entrañas? Mis dedos se quemaron en unas dulces brasas; mis dudas se abrasaron en hogueras de gracia. Cristo resucitado, enséñanos tus llagas, que curen nuestras dudas y enciendan nuestras almas. Testigos de presencia, testigos de esperanza, ¿cómo le conocemos en nuestra vida diaria? - Mirar con ojos limpios, amor en la mirada, deseos de encontrarlo en figura encarnada. Abrir el corazón al que a tu puerta llama, y escucharás tu nombre, signo, presencia y gracia
REFLEXIÓN
Hemos sido convocados por Dios para vivir: para conocer y amar, para gozar y sentir, para ser libres y trabajar y luchar, para ayudarnos, colaborar, compartir y convivir. Pero en el mundo ha sucedido algo tremendo: porque nos da miedo la vida, el amor y la libertad, algo terrible, para que no exista alegría, el opinar sea un delito, y el ayudarse y colaborar, algo desconocido. Tenemos el nombre de vivos, pero sólo el nombre, porque no vivimos. O mejor dicho, vivimos como muertos, sin atrevernos a salir de la tumba, del encierro en que hemos caído. Apenas podemos dar señales de vida. Hemos renunciado a nuestra condición de seres vivos, es decir, de protagonistas y artífices de nuestras vidas, y nos conformamos con ser comparsa, masa, muchedumbre, rebaño. Pero hoy, Jesús nos vuelve a anunciar y a traer la Buena Noticia: Ha Resucitado. Resurrección que es vuelta a la vida, no vuelta a las andadas, a la tristeza, al pasado de esclavitud y egoísmo. Resucitar es, volver a vivir. Volver a recuperar la alegría de la vida. No volver a nuestra tumba, a nuestro silencio, a nuestro pasado triste. Resucitar es, volver a hacernos cargo de nuestras vidas, hacernos dueños y señores de nuestra existencia. Recuperar el derecho de construir entre todos un mundo, donde se respete la vida y la alegría, un mundo donde la vida sea una Fiesta, a pesar de todos los pesares. Creer en la Resurrección, no es simplemente tenerla por cierta. Es resucitar. Si Cristo Resucitó, también nosotros resucitaremos. Por eso hoy vamos a celebrar la alegría de la Fiesta de Pascua. Vamos a vivir la Resurrección de Jesús. Y vamos a contagiar la Fiesta y la alegría a todos los que nos rodean.
Porque Jesús ha Resucitado, Felices Pascuas a todos.
Se abre una nueva etapa en la vida, y los cristianos podemos sentirnos alegres. Jesús es el sentido de nuestras vidas, es el punto de arranque de toda iniciativa. Nosotros queremos seguir sus pasos, vivir unidos, sentir en nuestras vidas, el amor y el cariño de cristo Resucitado. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor. A m é n
ORACIÓN
Cristo resucitado, enséñanos tus llagas, que curen nuestras dudas y enciendan nuestras almas. Pedro y Juan, que corristeis con todas vuestras ansias, ¿qué visteis en la tumba, que estaba tan sellada? Vimos vacío inmenso, las losas ya quebradas, la muerte convertida en la dama del alba. Despojos encontrados, el sudario y la sábana fueron reliquias, signos de victorias anunciadas. Lo vimos en el lago, peces en abundancia, un pan de eucaristía, gran amor en el alma. "¿Me quieres más?". "Te quiero con todas mis entrañas. En eso del querer él es quien siempre gana. Dinos, tú, Magdalena, ¿qué pasó en la mañana, cómo le conociste, hortelano del alma? El pronunció mi nombre, quitó mis cataratas, todo resplandecía, hecho de amor un ascua. Viajeros de Emaús, ¿cómo era su palabra?, ¿cómo partía el pan, que era señal y marca? Era palabra viva, él se hacía palabra, y él mismo se partía en vivas rebanadas. Di, Tomás, ¿qué sentiste al penetrar sus llagas . y palpar con tus dedos la luz de sus entrañas? Mis dedos se quemaron en unas dulces brasas; mis dudas se abrasaron en hogueras de gracia. Cristo resucitado, enséñanos tus llagas, que curen nuestras dudas y enciendan nuestras almas. Testigos de presencia, testigos de esperanza, ¿cómo le conocemos en nuestra vida diaria? - Mirar con ojos limpios, amor en la mirada, deseos de encontrarlo en figura encarnada. Abrir el corazón al que a tu puerta llama, y escucharás tu nombre, signo, presencia y gracia
REFLEXIÓN
Hemos sido convocados por Dios para vivir: para conocer y amar, para gozar y sentir, para ser libres y trabajar y luchar, para ayudarnos, colaborar, compartir y convivir. Pero en el mundo ha sucedido algo tremendo: porque nos da miedo la vida, el amor y la libertad, algo terrible, para que no exista alegría, el opinar sea un delito, y el ayudarse y colaborar, algo desconocido. Tenemos el nombre de vivos, pero sólo el nombre, porque no vivimos. O mejor dicho, vivimos como muertos, sin atrevernos a salir de la tumba, del encierro en que hemos caído. Apenas podemos dar señales de vida. Hemos renunciado a nuestra condición de seres vivos, es decir, de protagonistas y artífices de nuestras vidas, y nos conformamos con ser comparsa, masa, muchedumbre, rebaño. Pero hoy, Jesús nos vuelve a anunciar y a traer la Buena Noticia: Ha Resucitado. Resurrección que es vuelta a la vida, no vuelta a las andadas, a la tristeza, al pasado de esclavitud y egoísmo. Resucitar es, volver a vivir. Volver a recuperar la alegría de la vida. No volver a nuestra tumba, a nuestro silencio, a nuestro pasado triste. Resucitar es, volver a hacernos cargo de nuestras vidas, hacernos dueños y señores de nuestra existencia. Recuperar el derecho de construir entre todos un mundo, donde se respete la vida y la alegría, un mundo donde la vida sea una Fiesta, a pesar de todos los pesares. Creer en la Resurrección, no es simplemente tenerla por cierta. Es resucitar. Si Cristo Resucitó, también nosotros resucitaremos. Por eso hoy vamos a celebrar la alegría de la Fiesta de Pascua. Vamos a vivir la Resurrección de Jesús. Y vamos a contagiar la Fiesta y la alegría a todos los que nos rodean.
Porque Jesús ha Resucitado, Felices Pascuas a todos.
LA VIRGEN DE LAS MERCEDES PRESIDE EL VIACRUCIS DE EDUCACIÓN PRIMARIA
LA VIRGEN DE LAS MERCEDES PRESIDIÓ EL VIA CRUCIS QUE LOS ALUMNOS DE PRIMARIA REALIZARON EN EL PATIO DEL COLEGIO. FUE UN MOMENTO ENTRAÑABLE PARA TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA QUE ESPERAMOS VOLVER A REPETIR.
Dolores de la Virgen: la Secundaria con la Virgen en Cuaresma
LAS SEMANAS PREVIAS A LA SEMANA SANTA FUERON DE TRABAJO INTENSO EN EL COLEGIO DEBIDO A LAS DISTINTAS ACTIVIDADES RELIGIOSAS QUE SE ORGANIZARON POR NIVELES.
LA SECUNDARIA MEDITÓ SOBRE LOS DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN. PARA ELLO, EL MJM COLABORÓ EN LA PREPARACIÓN DEL ALTAR A LA VIRGEN . EN ESTE CASO FUE LA VIRGEN DEL REFUGIO LA QUE PRESIDIÓ EL ACTO ANTE LA CRUZ.
LA SECUNDARIA MEDITÓ SOBRE LOS DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN. PARA ELLO, EL MJM COLABORÓ EN LA PREPARACIÓN DEL ALTAR A LA VIRGEN . EN ESTE CASO FUE LA VIRGEN DEL REFUGIO LA QUE PRESIDIÓ EL ACTO ANTE LA CRUZ.
domingo, 14 de febrero de 2016
VIRGEN DE LAS MERCEDES EN CUARESMA
ASÍ LUCE NUESTRA VIRGEN DE LAS MERCEDES EN SU CAPILLA DURANTE ESTA CUARESMA.
VESTIDA A MODO HEBREO CON SU HIJO EN BRAZOS QUIERE RECORDARNOS A TODOS LA IMPORTANCIA DE SEGUIR EL CAMINO DE CONVERSIÓN Y RECONCILIACIÓN PROPIO DE LA CUARESMA.
NO DEJEMOS DE VISITARLA EN ESTOS DÍAS. SÓLO ELLA PUEDE GUIARNOS EN ESTOS DÍAS PREVIOS A LA SEMANA SANTA.
Querida Madre de las Mercedes,
hoy te quiero pedir
que me ayudes a ser como tu Hijo Jesús.
Quiero aprender a amar la verdad,
quiero seguir sus pasos.
Tú estuviste con Jesús desde chiquito,
ayúdame a mi también a crecer
en las cosas de Dios.
Muéstrame el mejor camino
para vivir como Jesús.
Acompáñame en esta cuaresma,
que sepa reconocer lo que es bueno
y que sepa alejarme de lo malo,
dame fuerzas para tener mucha fé,
para crecer en la esperanza,
para vivir en el amor,
para dar amor a todos mis hermanos.
VESTIDA A MODO HEBREO CON SU HIJO EN BRAZOS QUIERE RECORDARNOS A TODOS LA IMPORTANCIA DE SEGUIR EL CAMINO DE CONVERSIÓN Y RECONCILIACIÓN PROPIO DE LA CUARESMA.
NO DEJEMOS DE VISITARLA EN ESTOS DÍAS. SÓLO ELLA PUEDE GUIARNOS EN ESTOS DÍAS PREVIOS A LA SEMANA SANTA.
Querida Madre de las Mercedes,
hoy te quiero pedir
que me ayudes a ser como tu Hijo Jesús.
Quiero aprender a amar la verdad,
quiero seguir sus pasos.
Tú estuviste con Jesús desde chiquito,
ayúdame a mi también a crecer
en las cosas de Dios.
Muéstrame el mejor camino
para vivir como Jesús.
Acompáñame en esta cuaresma,
que sepa reconocer lo que es bueno
y que sepa alejarme de lo malo,
dame fuerzas para tener mucha fé,
para crecer en la esperanza,
para vivir en el amor,
para dar amor a todos mis hermanos.
miércoles, 10 de febrero de 2016
LLEGA LA CUARESMA....MIÉRCOLES DE CENIZA
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
- “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
- “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
- “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
El ayuno y la abstinencia
El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.
La oración
La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.
El sacrificio
Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar.“Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”
Conclusión
Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.
En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.
Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.
El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.
La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.
Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.
Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.
La oración
La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.
El sacrificio
Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar.“Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”
Conclusión
Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.
En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.
Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.
El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.
La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.
Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.
Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










































